jueves, 29 de octubre de 2015
lunes, 26 de octubre de 2015
Sin muletas Espirituales...
A menudo, en nuestro viaje espiritual, y en el curso de la vida diaria, no sólo no hay tiempo de sentarse y meditar, hacer una pausa en oración y reflexión, o hacer un mantra.
Entonces, ¿qué sucede cuando el ritmo agitado de la vida nos parece pasearse a cabo
¿Quiénes somos nosotros en esos momentos, cuando no podemos siquiera colarnos en un momento de calma para recomponernos a nosotros mismos?
A veces parece que las circunstancias de la vida vienen a obligarnos a ver lo que realmente somos, despojados de muletas espirituales, y para comprobar si hemos construido los músculos internos para poder caminar sin ellas.
La conciencia está dentro en cada momento, no sólo en los ejercicios espirituales.
Creo que muchas de las prácticas pueden ser de gran ayuda y son muy importantes cuando se usan con prudencia, como muletas para aquellos que han sufrido la pérdida de sus partes espirituales, para ayudarnos a encontrar y aprender a usarlas de nuevo.
Y estando en el estado espiritualmente ciegos y debilitados que estamos, parece un poco arrogante de mi parte pensar que no las necesitamos.
Tomemos por ejemplo lo que Lao-Tzu dice sobre esto en el Hua Hu Ching:
"No creo que se pueda alcanzar la conciencia total y toda la iluminación sin la disciplina y la práctica correcta. Esto es egolatría.
Los rituales apropiados canalizan sus emociones y energía de la vida hacia la luz. Sin la disciplina para practicarlas, usted cae constantemente hacia atrás en la oscuridad.
Aquí está el gran secreto: Así como la alta conciencia de la sutil verdad se gana a través de la conducta virtuosa y disciplinas de sostenimiento, también es mantenida a través de estas cosas.
Los seres altamente evolucionados conocen y respetan la verdad de esto".
Pero, por otro lado, haciendo de la práctica una religión, puede crear una ilusión, ya que llegamos a ser dependientes de algo exterior que oculta y detiene la falta de nuestro propio desarrollo consciente.
Es más fácil sentir espiritual en una práctica espiritual, pero el trabajo de la transformación espiritual transforma la conciencia, por lo que un aumento permanente de nuestro nivel espiritual se lleva a cabo, no sólo el temporal de una práctica que pasa.
"¿Cree usted que usted puede despejar su mente al sentarse constantemente en meditación silenciosa? Esto hace que su mente se estreche, no se aclare.
La conciencia Integral es fluida y adaptable, presente en todos los lugares y en todo momento. Esa es la verdadera meditación. ¿Quién puede obtener claridad y sencillez, evitando el mundo?
El Tao es claro y simple, y no evita el mundo.”
Lao-Tzu, Hua Hu Ching
Fuente:
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ciencia_consciousuniverse601.htm
Estamos hechos de túneles dimensionales, atajos cósmicos que conectan puntos distantes del universo
Estamos hechos de túneles dimensionales, atajos cósmicos que conectan puntos distantes del universo
EL ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO PARECE SER UNA PROPIEDAD FUNDAMENTAL DE LA MATERIA, MÁS AÚN QUE LA MISMA GRAVEDAD; EN LA INTERACCIÓN DE PARTÍCULAS SUBATÓMICAS PARECEN GENERARSE AGUJEROS DE GUSANO, UNA ESPECIE DE ATAJOS CÓSMICOS.
POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO
domingo, 25 de octubre de 2015
EL PESO DEL ALMA
El Peso del Alma, por David Topi
A principios de 1906, el doctor Duncan MacDougall, hizo una serie de experimentos en el Hospital General de Massachusetts para determinar si era verdad que algo “invisible” abandonaba el cuerpo al morir una persona. Con este propósito, construyó una balanza capaz de registrar pesos muy pequeños, y, con personas en fase terminal, agonizantes, hizo pruebas, colocándolas (sin sacarlas de su cama), sobre uno de los platillos de la balanza, la cual equilibraba poniendo pesos en el platillo opuesto.
Al ir registrando caso por caso el peso de las personas que iban falleciendo, empezó a obtener resultados fascinantes, pues todas ellas perdían una media de unos 21 gramos en el momento de su muerte.
El propio Dr. McDougall hizo varios comentarios sobre sus experimentos publicados en The New York Times el 11 de marzo de 1907, diciendo:
“Cuatro médicos bajo mi dirección hicieron la primera prueba a un paciente moribundo con tuberculosis. Este hombre era un tipo normal, del habitual tipo estadounidense y de contextura normal. Le colocamos unas horas precedentes a la muerte en una plataforma de la báscula, que había construido y que se equilibra con exactitud. Cuatro horas más tarde cinco médicos asistían a su muerte. El instante en que la vida le dejó, el platillo opuesto cayó con una rapidez sorprendente, como si algo hubiera salido repentinamente de su cuerpo. Inmediatamente hicimos todas las deducciones habituales para la pérdida física de peso, y se descubrió que todavía había una pérdida de una onza de peso (21 gramos) inexplicable. He enviado otro paciente con la misma enfermedad, a punto de la muerte, para el mismo experimento. Era un hombre con el mismo temperamento y físico que el paciente anterior. Ocurrió el mismo resultado al morir. En el instante en el corazón dejó de latir hubo una disminución repentina y misteriosa en su peso.”
En todos los casos medidos, el equipo del doctor MacDougall notaba que, en el preciso momento en el que la persona agonizante exhalaba su último aliento, el platillo que contenía las pesas descendía súbitamente, elevándose, por consiguiente, el lecho con el cuerpo situado en el otro platillo, mostrando así que algo invisible, pero ponderable y pesado, había dejado atrás el cuerpo. En seguida, todos los diarios que se hicieron eco del experimento, anunciaron que el doctor Mac Dougall había “pesado el alma”.
No era el alma
Todas las tradiciones y escuelas de misterios acogen de buen grado, el hecho de que la ciencia moderna pueda ejecutar experimentos que la metafísica, o las enseñanzas esotéricas, han venido diciendo desde hace milenios, ya que ayuda a corroborar desde otros puntos de vista, y para otro tipo de personas con una concepción menos abierta a este tipo de ideas y conocimientos, lo que sabios de todos los tiempos siempre han conocido y transmitido en sus enseñanzas. Los experimentos del doctor Mac Dougall mostraron concluyentemente lo que clarividentes, chamanes y personas con percepción extrasensorial desarrollada han visto suceder, y contado, a lo largo de los siglos, el abandono del “vehículo físico”, de aquello que lo “ocupa”, cuando este es ya descartado y no necesitado.
Sin embargo, eso que registraron las balanzas del experimento no era el alma, pues esta pertenece a planos y niveles superiores de vibración, de energía, que ni el más sutil de nuestros aparatos sería jamás capaz de pesar. ¿Qué fue entonces lo que registró la balanza del doctor Mac Dougall? Nada más que la salida del cuerpo etérico, o cuerpo vital, como se llama también, y que es el primer cuerpo no físico que, junto con el resto del complejo multidimensional que somos, abandona al vehículo químico y orgánico cuando este fallece. El cuerpo vital, el cuerpo etérico, si que tiene peso, por ser y pertenecer aun al plano físico, aun en sus sub-niveles más elevados y superiores, compuesto por cuatro tipos de “materia etérica” diferentes, pero lo suficientemente denso para que pueda ser registrado por nuestros aparatos actuales de medida.
Como hemos visto en artículos anteriores sobre la composición de los cuerpos sutiles del hombre, las partículas o componentes del cuerpo etérico están “superpuestas” sobre el éter que envuelve cada partícula del cuerpo humano (lo que llamamos su matriz etérea) y permanece confinado allí durante la vida del cuerpo físico, aumentando ligeramente el peso del cuerpo denso de las plantas, de los animales y del ser humano. Al fallecer la persona, el cuerpo etérico se libera y desconecta, junto con el resto de nuestros cuerpos sutiles, y de ahí la disminución de peso notada por el doctor citado, cuando morían las personas con quienes experimentaba.
Probando en animales
El doctor Mac Dougall también utilizó sus balanzas para pesar animales agonizantes, pero, curiosamente, al principio no se notó disminución alguna, lo que le hizo entonces afirmar que los animales no tenían alma. Sin embargo, un poco más tarde, V. Twining, jefe del Departamento Científico de la Escuela Politécnica de Los Ángeles, volvió a intentar el mismo experimento con ratones y gatitos, que encerró en frascos de cristal herméticamente cerrados. Sus balanzas fueron las más sensibles que se pudieron conseguir en aquellos momentos, y todo el equipamiento fue metido dentro de una gran caja de cristal de la que se había sacado toda la humedad. Así, en estas condiciones, se vio que todos los animales perdían peso al morir. Una ratita, que pesaba 12 gramos, perdió súbitamente 3,1 miligramos, algo que con las condiciones de los experimentos anteriores no se había podido llegar a registrar.
En el mismo experimento, un gato perdió cien miligramos al agonizar, y al lanzar el último aliento perdió sesenta miligramos más. Después de eso siguió perdiendo peso muy lentamente debido a la evaporación. Así que las enseñanzas de la ciencia esotérica respecto a la posesión de cuerpos vitales por los animales fueron también vindicadas, cuando se emplearon balanzas suficientemente sensibles. El porqué el doctor MacDougall no pudo medir el cuerpo etérico de los animales con los que trató de repetir la experiencia del pesado del alma humana, es simplemente porque el cuerpo vital de los animales es proporcionalmente más ligero que el del ser humano. Pero, en todo caso, en ningún momento se puede llegar a pesar el alma, por ser un cuerpo de un nivel que no pertenece al plano físico y cuya composición energética no está dentro de los parámetros que el ser humano es aun capaz de percibir y/o medir.
viernes, 23 de octubre de 2015
¡DESPROGRÁMATE! ¡SÉ TÚ MISMO!
ANTHONY DE MELLO
jueves, 22 de octubre de 2015
Budismo, neurociencia y la ilusión del yo
Budismo, neurociencia y
la ilusión del yo
¿HAN LLEGADO EL BUDISMO Y LA NEUROCIENCIA A LA MISMA CONCLUSIÓN: EL YO NO EXISTE?
POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO
miércoles, 21 de octubre de 2015
Nuestro cerebro está diseñado para percibir el futuro
Nuestro cerebro está diseñado para percibir el futuro
ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE CORNELL CONCLUYE QUE MÁS ALLÁ DE LA CAPACIDAD DE PRESENTIR NUESTRO CEREBRO PUEDE, LITERALMENTE, PERCIBIR EL FUTURO; APARENTEMENTE LA CIENCIA SE PREPARA YA PARA REPLANTEAR SU MODELO DE RELACIÓN ENTRE LA MENTE HUMANA Y EL TIEMPO
POR: JAVIER BARROS DEL VILLAR
La Ley de la Aceptación
La Ley de la Aceptación POR DAVID TOPÍ
Principios naturales vs leyes artificiales
Principios naturales vs leyes artificiales POR DAVID TOPÍ
martes, 20 de octubre de 2015
Cambiar tu dia depende de vos
sábado, 17 de octubre de 2015
10 principios esenciales del despertar por Jeff Foster
10 principios esenciales del despertar por Jeff Foster
NO HAY NINGÚN DESTINO, SÓLO EL MOMENTO PRESENTE
Sólo hay ESTO; la presente escena de la película de tu vida. Sal de la historia épica del tiempo y el espacio, del pasado y el futuro, de la culpa y la anticipación, y de la búsqueda de los diferentes estados y experiencias; relaja el foco habitual que has puesto en ‘lo que se ha ido’, ‘en lo que aún no llega’ – cosas que no puedes controlar desde donde estás. Sal de la historia de ‘Mi Vida’ y date la oportunidad de sentirte fascinado por lo que está vivo, aquí, en este momento. Siéntete curioso por esta emocionante danza de pensamientos, sensaciones, sentimientos e impulsos que están ocurriendo justo en donde estás. Recuerda, el Ahora es el único lugar desde donde las verdaderas respuestas pueden surgir. El momento presente es tu verdadero hogar, anterior al tiempo y al espacio.
EL PENSAR GENERA SUFRIMIENTO
El dolor no es el problema, el problema es lo que pensamos acerca del dolor; nuestra resistencia a la incomodidad, nuestro intento de escapar. El verdadero problema empieza cuando comenzamos a rumiar nuestro dolor, nuestra tristeza, nuestros miedos, nuestra ira; cuando nos inquietamos con nuestras molestias, ¡retrasando y adelantando la película! Cuando le damos vueltas en la cabeza a las tristezas de ayer y mañana, en lugar de explorar y experimentar directamente los momentos difíciles de hoy conforme van apareciendo. Añadimos una capa innecesaria de pensamiento y resistencia a la vida, y esto genera sufrimiento. ¿La invitación? Sal del pasado y el futuro, de la búsqueda y la lucha, y reúnete con la vida en el crudo e inmediato ahora, sin juicios y sin esperar que la ‘paz’, la ‘relajación’, la ‘iluminación’ o cualquier tipo de cambio llegue. Únete al momento bajo sus propios términos; velo como un regalo. Déjate tocar por lo agradable y lo desagradable, por lo placentero y lo doloroso, sin una agenda.
NI LOS PENSAMIENTOS NI LAS SENSACIONES SON PERSONALES
Ve los pensamientos y sensaciones como eventos neutrales e impersonales que surgen en la consciencia. Al igual que los sonidos que escuchamos, los pensamientos y sensaciones físicas surgen y desaparecen en forma espontánea, como olas en el océano que Eres. De nada de eso te puedes escapar, tampoco puedes controlarlo o eliminarlo. Esa misma actitud amorosa que tienes para con los sonidos, cultívala para con los pensamientos y sensaciones. Recíbelos con la misma actitud de amabilidad y curiosidad. Velos como si fueran tus propios invitados a tu presencia.
TÚ ERES EL ESPACIO QUE ACOGE A LOS PENSAMIENTOS
Los pensamientos no son tú, y no son la realidad; son sólo sugerencias, posibilidades, rumores, propaganda, juicios, voces, imágenes, recuerdos o proyecciones futuras – nubes en el vasto cielo que Eres. No intentes aquietarlos, silenciarlos o detenerlos, no trates de deshacerte de ellos, ni eliminarlos o controlarlos. Sé el espacio para ellos, ¡incluso si están demasiado activos en este momento!Recuerda, si notas los pensamientos, si te haces plenamente consciente de su movimiento, no te verás atrapado en ellos. Ellos no te definen. Tú eres el imperturbable contenedor, no el contenido. Sé lo que eres – el inmutable abrazo para cada pensamiento.
RESPIRA EN EL MALESTAR Y EL DOLOR
Respira en el corazón de las sensaciones de malestar; dales dignidad. Hónralas, en lugar de cerrarte a ellas y matarlas de hambre y frío. En una inhalación imagina o siente tu aliento moviéndose a través de las partes involucradas e imbúyelas con vida y amor. Llena esa región que se siente incómoda en tu cuerpo con oxígeno, amor y dignidad. No trates de ‘curar’ las sensaciones. Ellas sólo quieren ser tomadas en cuenta, ser honradas, y ser incluidas en la presente escena. Asume que incluso el malestar contiene inteligencia; que no está en tu contra.
LA ACEPTACIÓN NO ES UN ‘HACER’, LA ACEPTACIÓN YA ES
La aceptación no significa que algo desagradable vaya a desaparecer. Eso podría quedarse un rato. No intentes aceptarlo (porque eso normalmente es resistencia disfrazada), más bien reconoce que eso YA ha sido aceptado, aquí. Trátalo como algo que tal vez estaría aquí por siempre. Eso elimina la presión del tiempo, (tratando de que se vaya, preguntándote por qué “sigue ahí”). Eso ESTÁ aquí, ahora. Haz una reverencia ante ESTA realidad. Sé curioso. Y permite que cualquier urgencia, cualquier sentimiento de frustración, aburrimiento, decepción e incluso desesperación aparezca y sea incluida. Todo ello es parte de la presente escena, no un obstáculo. ¡Incluso la sensación de que hay algún obstáculo es parte de la escena!
NO EXISTE EL ‘SIEMPRE’, NO EXISTE EL ‘NUNCA’
En realidad no existe el ‘siempre’ ni el ‘nunca’. Hazte plenamente consciente de esas palabras; son mentiras, y pueden crear un sentido de urgencia e impotencia; alimentan la historia de la búsqueda y la escasez. No hay un ‘resto de mi vida’, ningún ‘por años’, ningún ‘todo el día’. Sólo hay el Ahora, tu único lugar de poder. A veces incluso pensar acerca de mañana resulta demasiado. Sé aquí.
SÓLO PUEDES LLEGAR ‘ALLÁ’ A TRAVÉS DE SER ‘AQUÍ’
Muchas veces nos enfocamos tanto en la meta, en el destino, que olvidamos el viaje, nos desconectamos de cada precioso paso y generamos estrés. Confía en que el simple hecho de estar presente te llevará hacia donde tienes que estar. Retira tu atención de los 10,000 pasos que han de venir, de los 10,000 pasos que aún no das, y recuerda el paso de este momento, el antiguo y vivo suelo. A menudo no sabemos hacia dónde nos dirigimos, y eso está bien. Haz amistad con la incertidumbre, con la duda; aprende a amar este lugar sagrado sin respuestas. Está vivo y es creativo y está lleno de potencial.
ESPACIO PATROCINADORES
ABRAZA TUS TROPIEZOS
Si te das cuenta que te has perdido en una historia, que te has desconectado, celébralo. Simplemente te has despertado de un sueño. Una gran inteligencia está viva en ti, un poder que te permite darte cuenta y conectarte. Has salido de millones de años de condicionamiento. No te castigues por haber olvidado, mejor celebra tu capacidad de recordar. ¡A este momento no le interesa si te olvidaste de él! Olvidar es una parte perfecta de la película. ¡Permítete olvidar, a veces! Deja que el camino te haga más humilde, en lugar de tratar de ser ‘perfecto’. La duda, la decepción y la desilusión serán tus constantes compañeros a lo largo de este camino sin camino. No hay ningún destino en la Presencia, no hay ninguna imagen de ‘éxito’ que tenga que defenderse. No puedes equivocarte, cuando no hay ninguna imagen de lo que es ‘correcto’.
NUNCA TE COMPARES
Eres único; tu viaje es absolutamente original. Todos podemos ser expresiones del mismo océano de la consciencia, pero al mismo tiempo, todos somos una expresión única de ese mismo océano, ¡olas absolutamente únicas! ¡Nunca te compares con nadie! Cuando comienzas a compararte devalúas tus únicos e irremplazables dones, talentos y verdades, y te desconectas de tu tan singular experiencia presente.
No compares este momento con ninguna imagen de cómo pudo o debió haber sido. La sanación se hace posible cuando dices SÍ al sitio en donde te encuentras ahora, incluso si no es en el que habías soñado estar ‘ahora’. Confía, y confía a veces en que no puedes confiar. Tal vez, aquí, puedas confiar en tu falta de capacidad para confiar, e incluso la sensación de que no puedes soportar este momento, esté siendo ya aceptada…
Traducido por Tarsila Murguía
por Jeff Foster
¿Porqué aceptamos o rechazamos información? Las tres fases de los procesos mentales
¿Porqué aceptamos o rechazamos información? Las tres fases de los procesos mentales
ACEPTACIÓN
LA ACEPTACIÓN NO ES UN ‘HACER’, LA ACEPTACIÓN YA ES
La aceptación no significa que algo desagradable vaya a desaparecer. Eso podría quedarse un rato. No intentes aceptarlo (porque eso normalmente es resistencia disfrazada), más bien reconoce que eso YA ha sido aceptado, aquí. Trátalo como algo que tal vez estaría aquí por siempre. Eso elimina la presión del tiempo, (tratando de que se vaya, preguntándote por qué “sigue ahí”). Eso ESTÁ aquí, ahora. Haz una reverencia ante ESTA realidad. Sé curioso. Y permite que cualquier urgencia, cualquier sentimiento de frustración, aburrimiento, decepción e incluso desesperación aparezca y sea incluida. Todo ello es parte de la presente escena, no un obstáculo. ¡Incluso la sensación de que hay algún obstáculo es parte de la escena!
Jeff Foster
La busqueda...
La búsqueda del hogar
Vamos directamente a la raíz:
Esto nunca nos parece suficiente.
Lo que está sucediendo ahora mismo en el momento presente —es decir,esto—, nunca nos parece suficiente. De un millón de formas diferentes, nos pasamos la vida buscando, anhelando y deseando otra cosa.
Buscando algo más.
Buscando algo distinto.
Buscando algo diferente a lo que ahora ocurre.
Buscando algo —en el futuro— que nos satisfaga, nos complete y nos salve.
Buscando respuestas… nos asaeteamos a preguntas hasta volvernos locos.
Jamás hemos sabido descansar aquí, jamás hemos sabido relajarnos completamente en lo que está ocurriendo. Siempre hemos estado sometidos a impulsos que nos empujan hacia un momento futuro en el que suponemos que las cosas irán mejor. Y, como nuestra atención está tan atrapada en el futuro —como en su reflejo, el pasado—, lo que ahora ocurre acaba reducido a un medio para alcanzar un fin, un simple momento en una larga secuencia compuesta por muchos otros momentos. Y como nunca estamos contentos con esto, siempre estamos esperando un futuro mejor.
Eso es, precisamente, lo que llamo búsqueda. Y, en este sentido, todos somos buscadores, porque todos estamos buscando algo.
La búsqueda se expresa de un millón de formas diferentes. En el llamado mundo material tenemos la búsqueda de dinero, de felicidad, de estatus, de relaciones mejores y más satisfactorias, de una sensación de identidad más fuerte. Más cosas que nos hagan sentir más seguros. Es muy importante, en el mundo material, saber quiénes somos, hacer que nuestra vida funcione, cumplir con nuestro destino, alcanzar nuestros objetivos y satisfacer nuestras ambiciones. En el mundo material, es muy importante triunfar. La búsqueda se inicia, a fin de cuentas, para ser alguien en el mundo. Queremos hacer algo con nuestra vida antes de morir.
Por ello el mundo material suele ser tan insatisfactorio. Y por ello nos orientamos también hacia las enseñanzas espirituales. Pero nuestro objetivo, a partir de entonces, deja de ser el de tener un millón de libras esterlinas en nuestra cuenta corriente, un coche más rápido o un matrimonio más satisfactorio. Ahora queremos despertar. Ahora queremos la iluminación. Ya no queremos un nuevo coche, sino acceder a un estado alterado de conciencia. Ya no queremos una nueva relación, sino la beatitud permanente. Y, en lugar del éxito mundano, queremos la iluminación, queremos perder algo llamado ego y trascender algo llamado mente.
Pero no, por ello, la búsqueda espiritual deja de ser, como la material, una búsqueda. En ambos casos, tanto si se trata de la búsqueda de riqueza material como de la búsqueda de iluminación espiritual, se trata del mismo movimiento mental, es decir, de una búsqueda, de un movimiento que se orienta hacia un futuro inexistente.
Es la búsqueda, para mí, de algo en el futuro.
Lo que se halla, pues, en la raíz de toda búsqueda es el “yo”.
Quiero tener, en mi cuenta corriente, un millón de libras y también quiero tener, para mí, la iluminación espiritual. ¡Yo, yo y más yo!
En el núcleo mismo de toda búsqueda se asienta la sensación de un individuo, una identidad, una persona o un yo separado.
La sensación de ser una entidad separada de la vida, separada de esto, separada de los demás, separada del mundo y separada de la Fuente.
En el núcleo mismo de toda búsqueda se halla la sensación de incompletud, la sensación de no estar completos, la sensación de estar fragmentados, perdidos, alienados y, en suma, alejados de nuestro verdadero hogar.
Esta sensación de carencia impregna todos los resquicios de la vida del individuo separado. El yo separado siempre repite el mismo mantra: «No es suficiente, no es suficiente». Y esta sensación de carencia no es exclusivamente intelectual. No es una mera creencia, sino la sensación, tan profundamente arraigada que impregna toda experiencia, de no estar en casa. En algún momento estuvimos en casa, pero ya hemos dejado de estar ahí. Y, en tanto que individuos separados, vivimos angustiados por el recuerdo difuso de una intimidad tan próxima que ni siquiera podemos nombrarla.
Es como cuando, en la infancia, nuestra madre nos dejaba solos en la habitación. Súbitamente desaparecía y nos veíamos desbordados por una añoranza y una nostalgia que, pese a ser inexplicables, parecían dirigirse al núcleo mismo de nuestro ser.
Esta nostalgia parece brotar directamente de la sensación de ser una persona separada.
Pero, como veremos, no es nuestra madre lo que realmente añoramos. Nuestra madre no es más que el símbolo de algo mucho mayor. Lo único que queremos es regresar a la Fuente, regresar al Océano, regresar a casa… regresar, en suma, a lo que éramos antes de que todo esto comenzase.
***
Donde hay separación también hay nostalgia, la nostalgia de acabar con la separación, de curar la división, de poner fin a la sensación de contracción y de expandirnos de nuevo en la inmensidad.
Es como el anhelo de la ola de volver a fundirse con el océano. Aunque no nos demos cuenta de que jamás hubo ola separada del océano, la ola siempre fue una manifestación perfecta del océano. La ola siempre estuvo empapada, empapada de Ser, siempre fue 100% agua.
Jamás hemos estado separados del océano. Jamás hemos estado separados de la totalidad. Lo único que existe es el sueño de esa separación. Pero siempre, a pesar de ello, hemos estado buscando el camino de regreso a nuestro hogar.
Obviamente, jamás lo reconocimos así, porque esta añoranza se manifestó como el deseo de un coche nuevo, de tener más dinero, de tener a ese hombre o a aquella mujer. Pero, por mundana que fuese su manifestación, siempre hemos añorado secretamente perder el mundo y zambullirnos en la Vida.
Jeff Foster



