lunes, 25 de abril de 2016

¿Cómo perdonar?

¿Cómo perdonar?

No tuviste otra opción. Y tampoco ellos.
¡Perdón instantáneo, cuando estés listo!
Debido a todo por lo que estabas pasando, cómo te sentías en ese momento, los pensamientos que pasaban por tu mente, lo que creías en ese momento, los lentes a través de los cuales veías el mundo, el miedo y el dolor que estabas tratando de resolver; debido a las heridas que no habían sanado aún, las visiones que aún no te llegaban, la información que te hacía falta en ese momento, los horizontes que aún no se aclaraban… no tuviste otra opción que actuar como actuaste, decir lo que dijiste, hacer lo que hiciste, elegir lo que elegiste, y ellos tampoco. Todos hicieron lo mejor que pudieron, de acuerdo a lo que pensaban que eran en ese momento. Es sólo en retrospectiva que pareció que había otra elección, y eso es lo que nos vuelve locos.
No se trata de aprobar lo que pasó, por supuesto, o encontrar excusas, ni tampoco debe ser utilizado para justificar cualquier tipo de violencia que haya surgido. Esta reflexión está dedicada únicamente al verdadero perdón, en el aquí y el ahora, a la posibilidad de dejar ir y seguir adelante, de salir de la limitada y dolorosa creencia de que el pasado pudo haber sido diferente, y re-dirigirnos al sitio en donde el verdadero cambio y la reconciliación puede darse, en tu sitio de verdadero poder: el momento presente, inmediato, vivo y completo en sí mismo, independientemente de lo que haya sucedido en el pasado.
Y si no puedes perdonar en este momento, si no eres capaz de escuchar este mensaje ahora, si tu alineación parece imposible, también estás perdonado. Honra el sitio en donde te encuentras, amigo. Honra el lugar en donde te encuentras. Estás haciendo lo mejor que puedes.
- Jeff Foster

domingo, 24 de abril de 2016

ESTADOS

Estos dos estados, sueño y sueño despierto, son los dos únicos estados de conciencia en que vive el hombre. Además de ellos hay dos estados de conciencia posibles para el hombre, pero sólo le son accesibles después de dura y prolongada lucha de observación.

Hay dos estados superiores de conciencia se llaman “conciencia de sí” y “conciencia objetiva”. Generalmente creemos que poseemos la conciencia de sí, es decir, que estamos conscientes de nosotros mismos, o en todo caso que podemos ser conscientes de nosotros mismos en el momento que lo queramos; pero en verdad “la conciencia de sí” es un estado que nos lo atribuimos sin ningún derecho. La “conciencia objetiva” es un estado del cual no sabemos nada. La conciencia de sí es un estado en el cual el hombre llega a ser objetivo para consigo mismo, y la conciencia objetiva es un estado en el cual entra en contacto con el mundo real, u objetivo, del cual ahora está separado por los sentidos, sueños y estados subjetivos de conciencia.

J de Salzmann

viernes, 22 de abril de 2016

Palabras y formas mentales, ¿cómo hago para que me entiendan?

Palabras y formas mentales, ¿cómo hago para que me entiendan?


Todos hemos notado la diferencia entre leer y aprender un concepto o una idea de un libro o manual, o escucharla y aprenderla directamente de la persona que te la trata de explicar. Es obvio que, en muchos casos, se aprende perfectamente de textos escritos y de aquello que leemos, y, sin embargo, cuando vamos a una charla, conferencia, curso o seminario, es cuando muchas de las cosas que hemos leído, por fin “calan” en nosotros, y hacen ese “click” que nos lleva a entenderlo.
¿Porqué sucede esto? Es tan normal y estamos tan acostumbrados a que así suceda que posiblemente jamás nos hemos planteado el que haya un mecanismo detrás de estos procesos de enseñanza presencial versus aprendizaje mediante la lectura, pues si que existe una razón por la cual, muchas veces, necesitamos estar delante de una persona que nos explica algo para que lleguemos a captarlo profundamente.
Transmisión de formas mentales
El mecanismo de funcionamiento es sencillo. Toda energía presenta algún tipo de consciencia, y tiene un aspecto material marcado por la intensidad y densidad del bloque energético generado. Los procesos sentimentales que nacen de nuestro cuerpo emocional son agregaciones de materia de ese mismo plano, todos los procesos mentales son agregaciones y están construidos de materia del plano mental, y todos los procesos conceptuales están formados por materia del plano causal.
Cada vez que pensamos, a partir de las partículas sub-atómicas denominadas alfas y analfas, generadas por las neuronas y los procesos del cerebro, su centro intelectual correspondiente y los cuerpos sutiles asociados (el mental y el causal), se generan formas mentales que son expulsadas de nuestro sistema energético. Estas formas mentales se pueden percibir como nubes de energía de diferentes tonalidades, siendo expedidas desde el sistema energético de la persona hacia el exterior y entorno de la misma. La forma que tienen depende del contenido del pensamiento (el concepto que se esté transmitiendo), su definición y detalle viene determinado por la claridad mental de la persona que lo ha generado, y su color o tonalidad viene determinada por la calidad de ese pensamiento. A mayor nivel evolutivo de la persona que está generando esas formas energéticas, mayor definición, claridad, nitidez y viveza de color tienen sus emisiones mentales.
Habilidad de comunicar a varios niveles
Y es que todos los pensamientos son expresiones de consciencia etérica, emocional y/o mental. Son formas temporales, y su intensidad está directamente relacionada con la cantidad de energía que se pone al formarlas. Cuando una forma mental o emocional ha cumplido su propósito, se desintegra lentamente, y se vuelve a descomponer en las partículas primordiales que fueron usadas para su creación, disolviéndose de nuevo en el “éter” del entorno. Como ya podéis suponer, la generación sin control de todo tipo de formas mentales de múltiples clases de emociones y pensamientos, es lo que da lugar a los llamados egregores y balsas de energía.
Así, la habilidad que tiene una persona para hacerse entender depende de varias cosas. Primero, que sepa lo que tiene que explicar (obvio), segundo, que sus funciones energéticas de expresión y comunicación, el estado de su quinto chakra, estén en perfecto orden, y, tercero, que sepa generar o tenga la habilidad de generar (lo hacemos inconscientemente) formas mentales detalladas y potentes, que sirvan para ayudar a la comprensión de lo que se está diciendo a nivel de palabra, complementando los procesos vocales y el uso del lenguaje.
Percibiendo las formas mentales
La razón para este último punto estriba en que cuando estás oyendo una charla, una conferencia o una clase, no solo estás escuchando sonidos, sino que tu cuerpo mental está sintonizando los procesos y formas mentales presentes en la sala donde te encuentras, siendo la mayoría de estas formas mentales, por definición, las que provienen de la persona que está hablando. Esto suplementa el entendimiento e integración del contenido energético de los conceptos, ya que se imbuyen en nuestros cuerpos sutiles, las energías mentales de aquello que está siendo explicado verbalmente.
Del cuerpo mental del profesor o del orador, nacen y son enviadas hacia los oyentes los mismos conceptos que se están transmitiendo oralmente, pero en forma de figuras y bloques de energía, que son integrados y captados por nosotros de la misma forma. Es como si nos tratan de explicar el concepto de lo que es una flor, un puente o la metafísica de Aristóteles, y a la vez que llega de manera auditiva las palabras, llegan en forma de bloque energético la forma y el contenido de la flor, del puente o las ideas del filosofo griego. Estas “ideas energéticas” se unen a nuestro cuerpo mental, se imbuyen en él, pasando luego por su conexión con las esferas mentales a los diferentes niveles de procesamiento de las mismas: consciente, supraconsciente, subconsciente, y demás.… de ahí, las esferas mentales hacen su trabajo filtrando, cortando, analizando, rechazando o aceptando la información según el contenido de patrones, programas, filtros, arquetipos y demás partes de lo que cada uno lleve en su psique, y, finalmente, y mediante los procesos neuronales de gestión de la información entre la mente y el cerebro, guardamos la información, la archivamos y, si hemos tenido suerte, la integramos como parte de nuestra consciencia, expandiendo la esfera, si se ha producido ese “click” que nos ha hecho entender lo que se nos estaba explicando (de lo contrario se queda, casi siempre, como “datos” acumulados en el cuerpo mental que no han llegado a ser procesados y convertidos a conocimiento y de ahí en sabiduría).
A buen entendedor
Aunque todo el mecanismo explicado es automático e inconsciente, es tremendamente importante, y es lo que hace que se le entienda a una misma persona el mismo concepto mejor que a otra, ya que, aunque sus palabras sean las mismas (estén por ejemplo leyendo un texto), su contenido mental puede no serlo, si ambas comprenden y emiten formas mentales de diferente calidad, contenido y detalle con las ideas a transmitir.
Dicen que a “buen entendedor, pocas palabras bastan”, lo que le falta quizás al refrán es que para ser un buen entendedor, además de oír y entender lo que se nos dice, hay que captar correctamente los bloques de energía conceptuales que recibimos, teniendo delante a un buen emisor de los mismos.
http://davidtopi.com/palabras-y-formas-mentales-cmo-hago-para-que-me-entiendan/

Pronoia, cuando el universo conspira a tu favor

Existe un concepto contrario a la paranoia; la pronoia: donde la persona siente siempre que el universo conspira en todo momento (y secretamente) para su beneficio. En teoría, la pronoia es un neologismo, definido como el estado mental contrario a la paranoia, donde el individuo tiene el presentimiento de que el mundo funciona para ayudarlo. Personalmente, siento la pronoia como un estado de vibración, pues cuando te alineas con futuros, realidades y energías de alto calibre, literalmente sintonizas con eventos, personas y situaciones del mismo nivel y, por lo tanto, se tiene la sensación, y es literal, de que todo funciona siempre a favor de uno, en plena sincronía y armonía con las leyes, dinámicas, y procesos energéticos de la vida.
En todo caso, desde 1982, con su primera aparición como concepto público, la pronoia tomó su lugar dentro del lenguaje social, y donde algo que antes era simplemente una forma optimista de ir por la vida, ahora resulta que le fue concedido un nombre clínico, y hasta algunos han pensado que podría llegar a ser un trastorno psicológico que habría que tratar. En general, muchos pensamos que, si las circunstancias y todo se vuelve a nuestro favor, es porqué estamos alineados con fuerzas mayores de la Creación que facilitan la manifestación de esos estados vibracionales altos. Aquí es cuando uno parece tener síntomas (que son lo que seguro, en algún momento, las farmacéuticas querrán que nos tratemos con medicamentos) de ataques repentinos de optimismo e incrementos de buena voluntad. Todo un problema para el sistema, la verdad, pues no vaya a ser que realmente creamos que las cosas pueden ir tan bien como lo estamos percibiendo y viendo materializado, y nos vayamos a acostumbrar a estar en ese estado.
Hasta los clásicos griegos la practicaban
En todo caso, el tema viene de lejos, ya que hace siglos, nuestros antepasados, sabían del poder que tiene alinearse con las fuerzas que rigen la vida y la naturaleza. Los griegos, por ejemplo, tenían una palabra –Kosmos– para refe­rirse a la totalidad ordenada de la existencia, una totalidad que incluía los mundos físicos, etéricos, emocionales, mentales y espirituales. Desde su punto de vista, la realidad última no era tanto el cosmos (la dimensión estrictamente física, nuestro universo 3D, la realidad espacio-tiempo que conocemos) como el Kosmos (con K, que incluye las dimensiones no-físicas, todo lo emocional, mental y espiri­tual de los niveles y planos superiores de la existencia).
El Kosmos, pues, no se refería sólo a la materia inanimada e in­sensible, sino a la totalidad viva compuesta por la materia, el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu. Si debe existir una autén­tica alineación con la vida, no debe centrarse exclusivamente en el conocimiento y comprensión del cosmos, sino del Kosmos, en su conjunto, sino, no hay forma de explicar porqué existe realmente la pronoia, y porqué es tan real como lo es cualquier otra cosa. Lo que ocurre es que la sociedad moderna ha aca­bado reduciendo el Kosmos al cosmos, la totalidad compuesta de materia-cuerpo-mente-alma-y-espíritu a la materia sólida pura y dura, como único referente de lo que es válido y real, hasta el punto de que, en el mundo insípido y anodino del materialismo científico, nos cerramos a la idea de que pueda existir realmente una forma de alinearse y conectarse con un universo más allá del plano físico, y vivir y disfrutar de sus leyes y sus invisibles dinámicas, que hacen que, literalmente, si te enchufas a ellas, conspiren en tu favor constantemente.
Viviendo en pronoia
Para ridiculizar este aspecto, el concepto de la pronoia pareciera estar en completa oposición con el mundo en el que estamos. No es nueva, pero si subversiva para el sistema establecido, que procura que no nos enteremos de ninguna de las formas de la maravillosa existencia de todo aquello que no vemos con nuestros ojos. Y, ¿cómo se vive en pronoia? Pues solo exige que uno se conecte al flujo de la vida en su más alta expresión: a través de las energías de la felicidad, de la risa, del amor, de la empatía, de la cooperación y colaboración mutua, y eso sucede cuando dejamos de vivir desde el modo “supervivencia”, saliéndonos de los miedos y la separación para conectarnos con el modo “disfrute del momento”.
La pronoia, en uno mismo, es tremendamente fácil de demostrar, y, en general, nos da igual que otros nos crean o no cuando les aseguramos que la vida parece conspirar a nuestro favor en determinados momentos de nuestro paso por este plano. Simplemente, cuando el ser humano se halla centrado en un determinado esta­do de la existencia, es decir, cuando vivimos en torno a un determinado nivel de consciencia, todo nuestro mun­do físico, energético, psicológico, nuestros sentimientos, motivaciones, ética, valores, nuestro sistema de creencias, nuestra visión acerca de la realidad en la que existimos, está en consonancia con los niveles de realidad más altos posibles dentro de nuestro planeta (evidentemente, acotados por la realidad macro del sistema bajo el que existimos, pero ya lejos de sus estratos más densos y complejos que es donde nos intentan mantener constantemente).
Los dos lados del péndulo
Cuando esto sucede, el universo conspira y nos da total libertad. Podemos vivir desde la paranoia o desde la pronoia, o en cualquier estado intermedio según vaya de un lado a otro el péndulo de nuestra realidad. Ahora mismo, debido a los medios de comunicación, asistimos a un escenario donde se plasman muchas escenas de uno de los bandos, pero todos tenemos montones de oportunidades de experimentar la otra elección. El universo conspira en darnos aquello que elegimos o en lo que nos enfocamos: si somos pesimistas, nos dará más experiencias y acontecimientos en ese sentido. Si elegimos el optimismo, comenzaremos a ver nuestra luz y la que hay en todo nuestro alrededor, sabremos siempre que formamos parte del conjunto de todo lo que existe, y ello nos permitirá ser desde la parte más divina y primordial que nos define.
¿Una pastilla para curar la pronoia? No, un esfuerzo por vivir siempre en ella. Mi universo me dice que siempre me está y me estará ayudando, y no he percibido en ningún momento que haya dejado de hacerlo.

http://davidtopi.com/pronoia-cuando-el-universo-conspira-a-tu-favor/?utm_medium=feed&utm_source=facebook.com&utm_campaign=Feed:+davidtopi

lunes, 11 de abril de 2016

TODOS TENEMOS UN LADO FLACO

TODOS TENEMOS UN LADO FLACO

Es fácil decir “te amo”.
Es fácil hablar de amor,
y de la presencia, y de la conciencia,
y de una profunda aceptación de lo que es.

Es fácil enseñar,
decir cosas que suenen verdaderas,
y buenas, y espirituales.

Pero no son más que palabras.
Hay un mundo que antecede a las palabras.

Cuando surja la ira, como lo hará, ¿podrías mantenerte cerca,
y no adormecerla, o tratar de echarla fuera?

Cuando el miedo estalle en el cuerpo, ¿podrías respirar en él,
y no fusionarte con él, o enredarte en las historias?

Cuando te sientas herido, rechazado, no amado, abandonado,
¿podrías darle cabida a esa sensación,
y darle la bienvenida en el cuerpo,
inclinarte ante su intensidad, su fuego, su presencia,
y no atacar, o reaccionar, o insultar a la gente?

¿Podrías hacer el compromiso de no abandonarte
ahora que necesitas tu propio amor más que nunca?

Es fácil hablar de amor.
Es fácil enseñar.
Hasta que nuestras viejas heridas se abren.
Hasta que la vida deja de ser a nuestro modo.

Eso que te inquieta
te está invitando
a amarte con más profundidad
¿Te das cuenta?

No hay vergüenza en esto:
Todos tenemos nuestro lado flaco.

- Jeff Foster

TODOS TENEMOS UN LADO FLACO

TODOS TENEMOS UN LADO FLACO

Es fácil decir “te amo”.
Es fácil hablar de amor,
y de la presencia, y de la conciencia,
y de una profunda aceptación de lo que es.

Es fácil enseñar,
decir cosas que suenen verdaderas,
y buenas, y espirituales.

Pero no son más que palabras.
Hay un mundo que antecede a las palabras.

Cuando surja la ira, como lo hará, ¿podrías mantenerte cerca,
y no adormecerla, o tratar de echarla fuera?

Cuando el miedo estalle en el cuerpo, ¿podrías respirar en él,
y no fusionarte con él, o enredarte en las historias?

Cuando te sientas herido, rechazado, no amado, abandonado,
¿podrías darle cabida a esa sensación,
y darle la bienvenida en el cuerpo,
inclinarte ante su intensidad, su fuego, su presencia,
y no atacar, o reaccionar, o insultar a la gente?

¿Podrías hacer el compromiso de no abandonarte
ahora que necesitas tu propio amor más que nunca?

Es fácil hablar de amor.
Es fácil enseñar.
Hasta que nuestras viejas heridas se abren.
Hasta que la vida deja de ser a nuestro modo.

Eso que te inquieta
te está invitando
a amarte con más profundidad
¿Te das cuenta?

No hay vergüenza en esto:
Todos tenemos nuestro lado flaco.

- Jeff Foster

jueves, 7 de abril de 2016

ROMPIENDO EL CICLO DEL ABANDONO

ROMPIENDO EL CICLO DEL ABANDONO



Puedes sentirte abandonado, sí. 

Te puedes sentir solo, alejado del amor, la vida y la calidez. 

Otros pueden detonar sentimientos poderosos en ti, sí. 

Pero haz a un lado la palabra, el concepto, la historia, 
y regresa a la realidad del cuerpo vivo. 

¿Cómo se siente ese abandono? 
¿Cómo sabes que te han abandonado? 

Pon atención a las sensaciones que surgen ahora en tu vientre, pecho, garganta. 

Siente el aleteo, el pulso, la punzada de cada sensación. 
Deja que crezcan en intensidad, o que se disipen y se muevan. 
Imprégnalas de curiosa, amorosa atención. 
Ofréceles un espacio; suavízate alrededor de ellas. 

Tienes que respirar en ti mismo ahora, amigo,
porque no hay nadie aquí que pueda respirar por ti, 
y no podrían hacerlo, de todos modos. 

El sueño del amor ha muerto;
estás despertando a la realidad del amor. 

El amor no viene de fuera. Nunca lo hace. 
Siempre estuvo dentro de ti. Era tu poder. 

Ese fue siempre tu trabajo, amarte a ti mismo, 
no mendigar amor, o buscarlo externamente, 
o esperarlo, o tratar de aferrarte a él,
sino empaparte con él, momento a momento precioso. 

No te abandones a ti mismo cuando te sientas abandonado, 
porque hay un dolor que es peor que el abandono mismo:
abandonarte a ti mismo, huir de la presencia. 

La culpa no funciona aquí. 
Enfócate en ‘el que te ha abandonado’, y te vuelves impotente. 

Rompe el ciclo del abandono, entonces. 
Enfócate en ‘el abandonado’, este precioso niño que llevas dentro. 
Invita a que tu amorosa atención vaya a lo profundo de tu vientre, corazón, cabeza. 
Respira en el propio suelo. Siente tu propia vitalidad.

Tú no has sido abandonado. 
La vida está aquí. Tú estás aquí. 
Y desde aquí, una nueva vida crece. 

Y mientras aprendes a no abandonarte a ti mismo, 
con el tiempo, atraerás a otros 
que tampoco se abandonan a sí mismos; 
otros que no te abandonarán. 

Porque ahora tú no puedes ser abandonado:
Te niegas a abandonarte a ti mismo.
El abandono es una vieja palabra para ti ahora. 
Demasiado dramática para tu cuerpo. 

Nadie puede abandonarte:
ellos sólo pueden irse 
a otro lugar, 
con su dolor. 

El abandono es la historia de un amor perdido, 
una vieja historia, porque el amor no puede perderse, 
sólo puede ser descubierto de nuevo en lo profundo de nosotros. 

Eres lo suficientemente valiente como para estar presente ahora. 
Has roto la adicción de toda una vida: 
Has descubierto la profunda alegría 
de estar solo. 

- Jeff Foster

https://www.facebook.com/132951520106392/photos/a.162123287189215.41651.132951520106392/1023608341040701/?type=3&theater
(Imagen: creastefano )

miércoles, 6 de abril de 2016

El Poder de la Palabra Miedo y Amor

El Poder de la Palabra Miedo y Amor




El poder de la palabra. La programacion en el ser humano

Todo el material de este video es propiedad de sus respectivos creadores, autores y quienes tengan derecho sobre el mismo. No soy su dueño ni he formado parte de su creación. Lo único que he hecho es subirlo completo o  extractar alguna parte del mismo para clarificar algún concepto y compartirlo. 
Por favor mira el video completo y apoya a sus creadores. Gracias

VIDEO ORIGINAL COMPLETO: 
https://www.youtube.com/watch?v=a4nivUXZEQM

lunes, 4 de abril de 2016

La energía de la risa

La energía de la risa


Los seres humanos nacemos con la posibilidad de reír y de tener sentido del humor (algunos más que otros, claro), y, cuando somos niños, dicen que reímos unas 300 veces al día, sin embargo, para no perder esta capacidad innata, hay que ejercitarla a lo largo de la vida. Un viejo proverbio chino dice que, para estar sano, hay que reír al menos treinta veces al día, aunque, como media, los psicólogos y los estudios sociales en la población, nos dicen que los adultos reímos, como mucho, sólo la mitad, algo que queda muy lejos de esas 300 ocasiones diarias en las que los niños ponen en marcha los 400 músculos que hacen posible la carcajada.
Afortunadamente, la risa es contagiosa, y podemos comprobar que reímos con mayor frecuencia cuando nos relacionamos con los demás. Esto sucede porque, en cualquiera de nosotros, cuando observamos una cara sonriente, se activa un grupo de células nerviosas llamadas neuronas espejo, que nos impulsan a sonreír, ya que, en general, tenemos todos una tendencia innata a sumarnos a las emociones positivas que percibimos a nuestro alrededor.
Nos reímos de lo que vemos, de lo que oímos, por imágenes mentales, por el placer de un hecho que recordamos, por gesticulaciones cómicas, por ocurrencias de nuestros amigos o compañeros, por algo necio o soez, por preguntas y frases absurdas, por ironías inteligentes y divertidas,etc. No se sabe todavía porqué hay personas que se ríen más que otras, posiblemente sea también una manera de afrontar la vida, ya que la risa (y el humor en general) no deja de ser nuestra defensa ante la sociedad, o, al menos, ante según que situaciones que no tendemos a saber manejar cómodamente.
Ejercitando y masajeando músculos y órganos
Cuando reímos, el diafragma, el gran músculo de la respiración, asciende y desciende rápidamente, produciendo una elevación momentánea de la presión en la cavidad abdominal, seguida por un descenso igualmente rápido de la presión. Esta actividad atrapa al hígado, que es como una esponja, exprimiéndole la vieja sangre congestionada y trayendo un nuevo caudal a este órgano. El corazón también tiene su ejercicio, y todas las vísceras del cuerpo reciben un mensaje suave y tonificante, lo que repercute en la circulación, que, estimulada, conduce entonces más oxígeno, nutrición más abundante, y todo el organismo queda en estado de armonía y relajación. Los músculos del rostro se tonifican, aparece ese tono rosado en las mejillas, una chispa en los ojos, y la persona queda entonada con la vida.
A nivel químico, cuando una persona se ríe de verdad, su cerebro libera endorfinas, unos neurotransmisores secretados por la glándula pituitaria, que tienen un efecto de tipo opiáceo similar a la morfina (son opiáceos “naturales"). También se libera un neurotransmisor llamado dopamina, muy relacionado con los estados de bienestar psicológico, y, al mismo tiempo, cuando una persona se ríe, disminuyen sus niveles de cortisol, que es una hormona conocida como la "hormona del estrés". Sabios taoístas dicen que, cuando sonríes, tus órganos generan una secreción como la de la miel, la cual alimenta todo el cuerpo, mientras que los pensamientos y formas mentales de miedo y derivados crean toxinas que bloquean el paso de la energía, afectando la salud de los órganos y el cuerpo en su totalidad.
Un lenguaje espontáneo
Decía Omraam Mikhaël Aïvanhov que la risa del sabio es la risa de la libertad. Lo que el sabio ha comprendido le ha liberado de las cargas inútiles de la existencia, para elevarse hasta las regiones en donde brilla el sol eterno, y su risa es una risa de quien comprende “las cosas de la vida”, por eso, posiblemente, hay algo misterioso en la risa, y en las infinitas formas de reírnos que podemos experimentar. Es un lenguaje tan universal como la música, y sin embargo no tiene palabras; debe ser espontáneo, pues, en realidad, es una expresión de la unidad y la armonía del cuerpo y el alma. Es contagiosa, es una expresión emocional capaz de producir verdaderos milagros en nuestro estado de ánimo, y en nuestro sistema energético y psíquico.
En la vida diaria, la risa siempre tiene buena acogida; es bienvenida en nuestro trabajo y en nuestras distracciones, en nuestros momentos altos y bajos, y caracteriza todos nuestros estados de alegría, nuestros estados de libertad, de equilibrio y salud, y no hay tónico capaz de igualar a la risa espontánea. Su fisiología es favorable a la salud y a la longevidad, y de ahí el éxito, y la buena salud, de todos aquellos que se toman todo con cierto humor, y saben usar el poder de la risa para el buen vivir, siendo un mecanismo humano que no posee ninguna otra especie en nuestro planeta.
La energía de la risa
El campo energético que produce una explosión de energía de la risa combinada con la voluntad del desapego de las cosas de las que nos estamos riendo, inclusive si se trata de uno mismo, tiene el poder de transformar nuestros cuerpos sutiles, de iniciar el proceso de la "destilación alquímica" de muchas cosas que podamos tener reprimidas o escondidas, y que empiezan, al menos, a ser infundidas con un tipo de energía de una vibración mayor que puede permitir su liberación y transmutación total. De ahí que los taoístas creen que la sonrisa interior es la forma más efectiva para contrarrestar el estrés y la enfermedad en nuestras vidas, ya que está íntimamente relacionada  con la glándula tiroides, incrementando  la actividad energética de esta glándula uno puede reducir y eliminar el estrés y todo aquello que le acompaña.
Reír nos sana, y en estos momentos más que nunca, necesitamos mecanismos naturales para preservar la salud, ante toda la tristeza que se nos quiere vender, ante los miedos que se nos quieren incrustar en la sociedad, a nivel colectivo, con todo tipo de situaciones orquestadas por aquellos que mueven los hilos y que no pueden controlar ya el destino de lo que está pasando en el planeta, ya que, entre otras cosas, tenemos que saber que si perdemos la risa, porque cedemos al miedo y a la preocupación, perdemos literalmente la vida. Una sonrisa es la energía más poderosa en el poder personal, porque la risa es una energía vibratoria muy elevada, incluso si nos estamos riendo de nosotros mismos, de ahí que tengamos que practicarla todos los días ante toda situación posible. Como decía Martin Charmín, un escritor y director de grandes comedias teatrales, “nunca estás totalmente vestido sino llevas una sonrisa.”

http://davidtopi.com/la-energa-de-la-risa/