lunes, 30 de noviembre de 2015
CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD
20 x 20
Pasa tiempo con gente inteligente, entusiasta y con ideas en común contigo. Las relaciones deben ayudarte, no herirte. Rodéate de gente que refleje la persona que quieres llegar a ser. Elige amigos que te enorgullezcan, que admires, que quieras y que te respeten. Personas que hagan tu día más brillante simplemente por formar parte de tu vida. La vida es muy corta para pasar tiempo con personas que absorben tu felicidad. Cuando te liberas de la gente negativa, eres libre para ser tú mismo.
Es una dura verdad, pero hay algunas personas que sólo tienen tiempo para ti cuando les das algo que ellos necesitan. Cuando ya no les sirves para ese propósito, se van. La buena noticia es que si eres perseverante, eventualmente descartarás a esas personas de tu vida dejando, en su lugar, a personas con quienes podrás contar. Si alguien se aleja de ti, déjalo ir. Tu destino es, jamás tratar de retener a alguien que te abandona. Eso no quiere decir que sean malas personas, significa que su participación en tu vida concluyó.
Cuando miras a una persona, a cualquiera, recuerda que cada uno tiene una historia. Cada persona ha pasado por experiencias que los han marcado y hecho crecer. Cada cara que ves en la calle, representa una historia que es tan atractiva y complicada como la tuya. Si les das una oportunidad, te darás cuenta que cada uno tiene algo increíble que ofrecer. Así que aprecia la posibilidad de abrirte a nuevas relaciones, así como naturalmente dejas ir las que no resultaron. Confía en tu juicio. Prepárate para aprender, prepárate para el desafío de conocer a alguien que quizás cambie tu vida para siempre.
Trata a todos con bondad y respeto, incluso a quienes son groseros contigo, no porque son agradables, sino porque tú lo eres. No hay límites o clases que definan a un grupo de personas que merezcan ser respetadas. Trata a todos con el mismo nivel de respeto que le darías a tu abuelo y el mismo nivel de paciencia que tendrías con tu hermanito menor. La gente notará tu gentileza.
En la mayoría de los casos es imposible hacerlos cambiar y además es grosero intentarlo. Así que ahórrate ese estrés sin sentido. En lugar de intentar cambiarlos, dales tu apoyo y enséñales con ejemplos.
Apreciar lo maravillosa que es la gente que te rodea, te lleva a buenos caminos. Así que alégrate por quienes progresan. Celebra sus victorias y agradece abiertamente sus bendiciones. Todo se devuelve, tarde o temprano la gente a quien apoyaste comenzará a apoyarte también.
Este mundo, a veces, te hace tratar de darles en el gusto a todos. Encuentra el valor para seguir siendo tú mismo. Cuando se burlen de ti por ser diferente, ríete de vuelta porque ellos son iguales al resto. Pasa tiempo con aquellos que te hacen reír y menos tiempo con aquellos que te sientes presionado a impresionar. No somos perfectos para todos, sólo somos perfectos para un grupo de personas que realmente se toman el tiempo de conocernos y amarnos por quienes somos.
No vivas la vida con odio en el corazón. Terminarás haciéndote daño a ti mismo, más que a las personas que odias. El perdón no es decir “Lo que hiciste está bien”. Lo que estás diciendo es “No voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad para siempre”. Perdonar es la solución. No quiere decir que estés borrando el pasado u olvidando. Más bien estás dejando el resentimiento y el dolor de lado, estás aprendiendo del incidente.
A veces, esos “pequeños detalles” ocupan la porción más grande del corazón. No puedes ser TODO para todos, pero puedes ser TODO para unas cuantas personas.
A medida que crecemos, nos damos cuenta que es preferible tener verdaderos amigos a tener muchos amigos. Recuerda, la vida es parecida a una fiesta. Invitas a mucha gente, algunos se van temprano, algunos se quedan toda la noche, algunos ríen contigo, otros se ríen de ti y algunos llegan realmente tarde. Pero al final, cuando se acaba la diversión, hay un grupo de invitados que se quedan ayudándote a limpiar el desorden. Y muchas veces ni siquiera han sido ellos los responsables del desorden. Estas personas son tus verdaderos amigos en la vida. Son ellos quienes más importan.
En el verdadero amor y la verdadera amistad, no se trata de ser inseparables. Estas relaciones se fundamentan en dos personas siendo sinceras la una con la otra, incluso cuando están separadas. En una relación recuerda que la fidelidad no es una opción es una prioridad. La lealtad es todo.
En las relaciones humanas la distancia no se mide en metros, sino en afecto. Dos personas pueden estar una junto a la otra, pero a metros de distancia. Así que no ignores a alguien que se preocupa por ti, porque la falta de preocupación hiere más que los insultos. Mantén el contacto con quienes se preocupan por ti. No porque sea conveniente, sino porque ellos merecen un esfuerzo extra. Prestar atención a estas personas es prioridad.
Si dices que vas a hacer algo ¡HAZLO! Si dices que vas a estar en algún lugar ¡HAZLO! Si dices que sientes algo ¡SÉ REAL! Si no puedes entonces ¡NO MIENTAS! Siempre es mejor decir la verdad de frente. No juegues con el corazón de las personas. No digas “verdades a medias” esperando que confíen en ti cuando la verdad salga a flote; las verdades a medias no son mejores que las mentiras. Recuerda, el amor y la amistad no hacen daño. Engañar y mentir hace daño. No juegues con los sentimientos de otros, porque no estás seguro de tus propios sentimientos. Sé siempre abierto y honesto.
No esperes lo que no estás dispuesto a dar. Comienza a poner en práctica esta regla de oro. Si quieres amor, entrega amor. Si quieres amigos, sé amistoso. Si quieres dinero, aporta un valor. Funciona, es muy simple.
Dale a las personas en tu vida la información que necesitan, en vez de esperar que sepan lo que no saben. La información es el lubricante que mantiene al motor de la comunicación funcionando. Empieza a comunicarte claramente. No intentes leer la mente de otras personas y no esperes que otros traten de leer la tuya. La mayoría de los problemas empiezan con la mala comunicación.
No juzgues a otros por tu propio pasado. Ellos viven una vida diferente a la tuya. Lo que puede ser bueno para una persona, puede no ser bueno para otra. Lo que podría ser malo para una persona podría cambiar la vida de otra persona para mejor. Deja que la genta cometa sus propios errores y tome sus propias decisiones.
La gente no necesita un montón de consejos, necesitan alguien que los escuche y algo de reforzamiento positivo. Lo que quieren saber, frecuentemente está dentro de ellos. Sólo necesitan tiempo para pensar y continuar en ese viaje sin rumbo que eventualmente los ayudará a encontrar su camino.
Los demás no tienen que estar equivocados para que tú estés en lo correcto. Hay muchas maneras de estar en lo correcto.
Nadie tiene derecho a juzgarte. No importa lo que hagas, siempre habrá alguien que piense diferente. Así que concéntrate en hacer lo que tu corazón te diga que es correcto. Lo que la mayoría de la gente diga o piense acerca de ti, no es tan importante. Lo que es realmente importante es cómo te sientas contigo mismo.
Una de las cosas más dolorosas en la vida es perder tu esencia en el proceso de amar a otro demasiado, olvidando que tú también eres especial. ¿Cuándo fue la última vez que “Alguien” te dijo que te ama tal cual eres y que lo que piensas y sientes es importante? ¿Cuándo fue la última vez que “alguien” te dijo que hiciste un buen trabajo o te llevó a cierto lugar solamente porque sabía que eso te haría feliz? ¿Cuándo fue la última vez que ese “Alguien” fuiste TÚ?.
viernes, 27 de noviembre de 2015
Traslación de responsabilidad... la culpa siempre es de otro
Traslación de responsabilidad
CREACIÓN Y DESTRUCCIÓN DEL KARMA
CREACIÓN Y DESTRUCCIÓN DEL KARMA

El sexo en la mujer: el cerebro relajado debajo de la cintura
El sexo en la mujer: el cerebro relajado debajo de la cintura

Dejarse llevar por el estallido de los impulsos
Aunque el sistema es delicado, la conexión cerebral es tan directa como la acción. El clítoris es un pequeño órgano repleto de terminaciones nerviosas que están directamente conectadas con el centro del placer femenino.

La delicada interconexión entre lo psicológico y lo físico
Todo ha sido objeto de medición: la espalda arqueada, los pies calientes, el aliento entrecortado, los gemidos involuntarios… Todo. Y todo ha resultado sin éxito a la hora de concluir.

De todos modos, lo que sí sabemos es que el clítoris está íntimamente conectado con nuestra piel, con nuestro cerebro y con nuestra vagina (anillo de fuego), de forma que la excitación está de alguna manera encadenada.
Las vías de la emoción
No obstante, en gran parte la vivencia sexual responde tanto motivos culturales como físicos y psicológicos en ambos sexos, solo que el peso de unos y otros parecen variar en relación a las estructuración y el funcionamiento cerebral.

jueves, 26 de noviembre de 2015
Cuando es el momento de partir...
Cuando es momento de partir
“Y llegó el día en que el riesgo que corría por quedarse firme dentro del capullo era más doloroso que el riesgo que corría por florecer”.
Anaïs Nin
Este mensaje está dirigido a todos aquellos que tienen, por alguna razón, que separarse de algo o alguien, que despedirse, que distanciarse… sencillamente decir adiós.
Pensamos generalmente que lo más doloroso es el breve instante de la partida, de la separación, de prescindir, sin embargo, resulta mucho más complicado determinar de manera clara cuál es el momento indicado para irnos.
Dentro de una relación de pareja, en el lugar de trabajo, estudiando una carrera, con los hijos, incluso prescindir de un servicio, siempre llegamos a un momento en el cual sentimos que no estamos donde queremos, surge la idea de buscar algo más, nuestros pensamientos se desvían hacia un nuevo sitio o una nueva persona, o sencillamente hacia la necesidad de cambiar o sustituir.
Este hecho es común, y no es algo anormal o causa de conflicto, parte de la necesidad perenne del ser humano de renovarse constantemente, de ser libre, innovador, de vivir emociones que le recuerden su valor en la vida. Este sentimiento, encaminado de la manera correcta, puede generar resultados hermosos, podemos renovar una relación, podemos innovar en nuestro lugar de trabajo, podemos dinamizar nuestras carreras, nuestro hogar, incluso podemos aportar grandes emociones a la vida de nuestros hijos; pero ¿qué pasa cuando realmente debemos distinguir entre la necesidad de restaurar lo que ya se tiene o es hora de irnos?
“Nada le sucede al hombre que su naturaleza no esté preparada para superar”. Aurelio, Marco
Regresamos a la grandiosa facultad de observarnos, a la maravillosa capacidad de conocernos a nosotros mismos y tener la entereza de reconocer cuando estamos siendo heridos, maltratados, pero no en nuestro ego, no materialmente, éste dolor es fácil de reconocer pues se traduce en sufrimiento, es más bien reconocer la pena moral en nuestro interior, el deseo de ya no vivir esa situación nunca más.

El ser humano tiene la hermosa y primera facultad de la razón, aprendemos y comprendemos las situaciones de manera rápida, por ejemplo cuando somos víctimas de un asalto nos sentimos vulnerados, lastimados, manifestamos temor, ira, frustración y ese sentimiento siempre va a ser el mismo ante la misma situación, ya sabremos para siempre el rechazo que sentimos por haber sido asaltados; por lo general no perdonamos al ladrón (de manera directa), no lo buscamos para conversar con él sobre lo sucedido, no nos convertimos en fácil presa para los otros amigos de lo ajeno, al contrario, nos hacemos más conscientes del peligro y tomamos precauciones.
¿Entonces por qué en situaciones menos invasivas, por el hecho de que ocurren con personas más cercanas, somos incapaces de tomar precauciones? ¿Por qué somos presa una y otra vez de la misma situación? ¿Por qué damos constantes oportunidades? ¿Por qué no aprendemos y comprendemos lo sucedido con la suficiente capacidad de poner límites e incluso de poner fin a esa situación?
El amor… la capacidad infinita de amar que nos lleva a hacernos responsables, a considerarnos capaces de generar transformaciones trascendentales en los demás, a perdonar, a dar innumerables oportunidades… hermosa verdad, pero también esta maravillosa capacidad de amar puede hacernos caer en un círculo que bloquea la consciencia, olvidamos nuestra esencia verdadera y convertimos el amor puro en sufrimiento, no sólo nuestro propio sufrimiento, sino que además sentimos la responsabilidad de padecer el sufrimiento de los demás y nos hacemos víctimas por decisión propia.
Debemos recordar que todas nuestras experiencias son humanas ante todo, son situaciones que no nos ocurren a nosotros únicamente, a ti o a mí. Son situaciones del mundo, pueden ser relaciones de pareja, lo vivimos con los hijos, afines o antagónicos, con los padres, con los amigos, con los jefes o con cualquier otra situación que forma parte de nuestra vida.
Al ser humanas nuestras experiencias, es menester observar el momento en que ya no deseamos ser parte de ellas, es voluntad tener la entereza de tomar la decisión de dejarla ir y es por amor que debemos tener la fortaleza de partir en el momento indicado.
¿Cómo lo sabrás? ¿Cuál es el momento indicado para no dar una nueva oportunidad, para no ser víctima nuevamente, para no sentirte contraria a tus deseos?… probablemente sea ahora. Probablemente ya sabes internamente que has reconocido este sentimiento en alguna situación de tu vida, pues déjala, solo da vuelta y vete, de allí, de ese pensamiento, de ese, ya conoces la verdad, ya reconoces tu sentir, porque te conoces a ti mismo, solo queda asumir, sin temor, sin dudas.
Cuando respiras y entras en calma, permites que tu espíritu, tu luz interna se manifieste, y esta luz que es amor, siempre te dará el camino correcto, es tan imperceptible que dura instantes, debes reconocerlo, debes intentar captarlo, porque en esa milésima de segundo que te sabes valioso, que te sabes amor, que te sabes infinito, no hay dolor, no hay sufrimiento, no hay angustia ni cabida a la duda. Es la plenitud, de tu vida, de tu ser, de tu verdadera naturaleza, es allí a donde debes ir y en donde debes permanecer.
http://rincondeltibet.com/blog/p-cuando-es-momento-de-partir-5297





