El SER esperando su turno en la trama sagrada
Desde tiempos inmemoriales, desde que la humanidad recibió el conocimiento desde las estrellas, éste fue guardado por determinadas escuelas de pensadores, formadas por aquellos que tuvieron el valor de accionar y superarse a si mismos, sujetos que no temieron enfrentar sus propios demonios y aceptar sus errores, que no temieron perdonarse y pedir perdón, que no siguieron a sus ángeles como salvadores, porque descubrieron que no hay nada que salvar porque nada es real. Este conocimiento esotérico escondía una verdad, una verdad tan fuerte que pocos la aceptarían y muchos enloquecerían al no poder decodificar la información, pues ellos sabían que toda la realidad subjetiva que conocían era nada más que un sueño, un sueño que soñamos durante nueve meses en el útero materno esperando nacer, un sueño que no es una metáfora, realmente usted aún está en el útero de su madre soñando que existe.
Mientras usted sufre, ríe, llora, se apena o desespera por esto o aquello, peleando, discutiendo, defendiendo ideales, pensamiento y posturas particulares, la vida real se desarrolla en otro espacio matricial fuera del útero, esperando que usted nazca a la vida. Quizás su madre lo sienta moverse al patear su vientre en cada batalla emocional que usted tenga, en cada enfado, miedo, alegría o tristeza que su corazón sienta, quizás nada de lo que crea que es su existencia sea más que el proceso donde se graban las runas de los patrones básicos que tendrá luego de nacer, grabando su propia plantilla de existencia con cada ecuación de elección que se le presente, quizás en ese sueño de nueve meses que para usted es una vida, solo sueñe sus designios futuros o lo que fue o será una de sus existencias, soñando uno de los 49 avatares de su SER esperando su turno en la trama sagrada.
Mientras usted sufre, ríe, llora, se apena o desespera por esto o aquello, peleando, discutiendo, defendiendo ideales, pensamiento y posturas particulares, la vida real se desarrolla en otro espacio matricial fuera del útero, esperando que usted nazca a la vida. Quizás su madre lo sienta moverse al patear su vientre en cada batalla emocional que usted tenga, en cada enfado, miedo, alegría o tristeza que su corazón sienta, quizás nada de lo que crea que es su existencia sea más que el proceso donde se graban las runas de los patrones básicos que tendrá luego de nacer, grabando su propia plantilla de existencia con cada ecuación de elección que se le presente, quizás en ese sueño de nueve meses que para usted es una vida, solo sueñe sus designios futuros o lo que fue o será una de sus existencias, soñando uno de los 49 avatares de su SER esperando su turno en la trama sagrada.
Piénselo, todas las filosofías dicen que la existencia es un sueño, que es mente, que es ilusoria, que es un holograma, que no es real. Ese bebé creciendo y desarrollándose sueña su vida, sueña que existe y sueña que sueña hasta el momento que le toque nacer y vivir la vida que durante nueve meses soñó. Intente soñar una existencia plena para que su vida real sea un paraíso de felicidad y amor y no un infierno de sufrimiento y dolor.
http://detrasdeloaparente.blogspot.com.ar/2015/11/mi-choque-fa.html

No hay comentarios.:
Publicar un comentario